Capitulo 12
—¿Quieres que te acompañe? —le pregunta su vástaga.
—No. Tu deber es quedarte en casa y cumplir con tus obligaciones como mujer que eres. —le recuerda su anciano padre.
A pesar de la edad y de los años que ha pasado en prisión por asesinar de manera vil a su esposa, Wade no ha cambiado en lo más mínimo ni su carácter, ni su forma de ser tan machista e intransigente al igual que lo era el padre de Caroline. Por eso ambos se entendían tan bien y eran amigos.
Los dos tienen hijas aunque ellas en cambio son tan distintas como el día y la noche.
Mientras Caroline es una mujer rebelde que siempre ha querido vivir su propia vida con la libertad con la que cada ser humano debe hacerlo, Margot, es la antítesis de Caroline. Más machista aún que su propio padre siempre hace lo que un hombre le dice porque "ellos saben lo que nos conviene" También es de aquellas personas que juzgaron a Caroline por mantener relaciones con Rick antes de casarse aunque calla que cuando se descubrió que los padres de Elena habían tenido su primera relación sexual juntos en un paraje del pueblo, ella por aquel entonces se encontraba embarazada de su hija mayor, algo que ocultó a todo el mundo, incluso al hombre que luego se convirtió en su marido. Se las ingenió para provocar un matrimonio antes de tiempo porque de haber dejado pasar los meses su progenitor habría descubierto su secreto y habría sido capaz de acabar con su vida.
Y le salió bien.
Margot desde muy joven es consciente de la gran habilidad que tiene para la manipulación. Lleva toda la vida usando a la gente. Es tan hábil en su manejo de las personas que hasta el momento nadie se ha dado cuenta de ello. Tanto es así que creen que todo son ideas suyas. Sabe como hacer que la gente haga lo que ella desee, les mete ideas en la cabeza que en verdad ellos creen que salen de si mismos.
Cuando se quedó embarazada del que luego fue su marido, su madre se dio cuenta de lo que pasaba y la encubrió. La protegió de su propio padre evitando así que la furia del hombre cayera sobre su hija. Margot por aquel entonces se mostraba cariñosa con su madre pero por miedo a que finalmente su progenitora se lo contara todo a su marido. Su madre creyó que en verdad su hija la quería y eso la hizo feliz. Aquello no duró mucho ya que Margot se olvidó de ese amor cuando se casó y ya no había riesgo para su propia seguridad.
La esposa de Rick educa a su hija desde la libertad y el amor. Elena siempre ha crecido en un ambiente sano y libre lleno de amor. Y cuando tuvo edad para comenzar a decidir cosas por ella misma lo hizo. Es una mujer sana que no juzga a nadie, una persona pacífica pero con carácter al igual que sus progenitores. Los dos la enseñaron no solo a hacerse respetar sino también a defender a los demás cuando considere que es justo hacerlo. Después de todo así fue como el matrimonio se conoció.
Caroline estaba comprando en una tienda del pueblo.
Años atrás...
—¿Eso es todo lo que te llevas, Caroline? —le pregunta el comerciante con una gran sonrisa en los labios.
—Sí, pero si no te importa, atiende primero a la persona que está delante de mi. —le recuerda ella refiriéndose a Rick.
El dependiente vuelve a ignorar a Rick.
—Él no es nadie importante. Puede esperar perfectamente el tiempo necesario para que atienda primero a la gente decente y honrada de este pueblo. —dice el hombre sin ni siquiera mirar al músico.
Rick siente como la rabia se apodera de él. Está a punto explotar cuando Caroline se le adelanta.
—¿Se puede saber qué problema tenéis con ellos? Que yo sepa, ni él, ni sus amigos os han hecho nada para que los tratéis así. —le reprocha ella al dueño de la tienda, visiblemente contrariada.
Y es que Caroline, sí conoce la identidad del músico. Rick, gira la cabeza y la ve por primera vez. Esa mujer tan bonita, es la única persona que no le trata como a un apestado.
—Si no le atiendes como a cualquier otro cliente, te juro que no volveré a pisar tu rienda. Y sabes que soy una de tus mejores clientas. —le advierte la joven, muy molesta por el trato que se le da al músico.
Ellos no se meten con nadie, son unos vecinos más.
Pero por desgracia en aquel lugar, todo lo que es diferente o todo aquel que desea ser él mismo y rebelarse de la estricta moral y las costumbres que allí imperan, es considerado poco menos que un depravado o cosas parecidas.
Aunque de mala gana, el tendero atiende a Rick, mostrándose bastante seco y cortante con él. Luego atiende a Caroline y segundos más tarde, la hija de Johnatan, sale del local.
—Disculpa. —le dice el cantante, acercándose a ella cuando la ve salir.
—Sí. Dime. —le sonríe ella.
—Solo quería darte las gracias. —se sincera él.
—¿A mí? ¿Por qué? —pregunta ella.
—Por lo que le dijiste al tendero. La verdad es que desde que llegamos acá, la gente no ha sido muy amable que digamos con nosotros. —se lamenta el vocalista. —Eres la primera persona que me trata con respeto y no como a basura. —le confiesa el sueco.
—Ya me imagino. No he escuchado cosas muy agradables de ti y de tus amigos. En realidad, no tienen ningún motivo para trataros así y juzgaros. Bueno sí. Para ellos, vuestra música, vuestra forma de vestir y vuestro cabello largo, son motivos suficientes. Ni siquiera se molestan en conoceros de verdad, les basta con ver vuestra apariencia para creer saber como sois. Este pueblo es así, por desgracia. Un lugar demasiado rígido y conservador en el que una persona normal puede llegar a agobiarse. Por eso yo no tengo amigos aquí. Ahora debo irme, si deseáis una amiga aquí, mi nombre es Caroline Sanders, aunque me llaman Carrie.
—Muchas gracias, Caroline. Me agrada saber que no todo el mundo aquí nos odia. —se sincera él con una sonrisa en su rostro.
—¿Por qué tendría que odiaros? No tengo ningún motivo para ello. La verdad es que este sitio tiene poco que ver conmigo. Soy bastante rebelde y no soporto las injusticias. —dice ella, marchándose.
—Adiós Caroline. Cuando quieras, puedes venir a vernos ensayar.
Cada vez que que Elena recuerda como se conocieron sus padres una sonrisa se dibuja en su rostro. Realmente su madre era una mujer muy especial y lo demostró al dar la cara por personas que ni siquiera conocía. Su madre es una gran mujer y ella está muy orgullosa de ser su hija.
Rick corta la llamada con sus amigos y vuelve a centrarse en su mujer que habla con su admiradora.
Mientras Stefanie disfruta de la compañía de la mujer que admira y su marido, la pareja se prodiga arrumacos. Su madre entretanto disfruta al imaginar la escena de su padre tratando de llevarse a su nieta con él de esa casa. Esos dos no debieron haber regresado. Estaba feliz de no verlos más. Si ella no puede tener un marido en condiciones fiel y honesto no quiere que Caroline sea feliz.
La hija de Jonathan siempre tuvo lo que ella ambicionaba;más dinero y belleza. Y además un hombre fiel, triunfador y enamorado. Todo lo que ella no tiene.
Y lo logró por ser una cualquiera, no una mujer decente como ella.
A unas calles de distancia, el abuelo de Stefanie se aproxima cada vez más al hogar de Rick y Caroline. A medida que se acerca los recuerdos de como separó a Caroline del rockero aquel día hace tantos años regresan a su cabeza. Su amigo Jonathan no supo enderezar a su descarriada hija pero él sabrá hacer de su nieta una mujer de su casa y la separará de esas malas influencias.
El músico, que ha abandonado un momento a su esposa para ir a por unos refrescos descubre al abuelo de Stefanie frente a su puerta a unos metros. El padre de Elena abre la puerta y le mira. Aunque ya han pasado muchos años y el hombre que tiene frente a si es un anciano no tarda en reconocerlo. Sigue teniendo esa actitud desafiante a pesar de su edad.
Las personas como él nunca cambian.
—¡Rick Johnson, devuélveme a mi nieta ahora mismo! —dice el anciano furioso.
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