Capitulo 13

 Rick le mira desafiante.

A pesar que el individuo es un anciano ya, los años en prisión por lo visto no le han cambiado. Sigue siendo el mismo tipo intransigente y autoritario, como era el padre de su esposa.

Fue uno de los responsables de mantenerla alejada de él durante cuatro años años y eso es algo que el rockero no ha olvidado. Y con esa actitud que el anciano sigue teniendo menos ganas de olvidar tiene. 

—¡Está usted en mi casa, respete! —le dice el músico. 

—No tengo tiempo que perder con depravados como usted. Aunque ahora vista de manera algo más decente no han cambiado nada. Sigue siendo el mismo gamberro y depravado músico de pacotilla. 

—Al parecer los años que pasó en prisión por asesinar a su esposa no le han cambiado en lo más mínimo. No, sí que le han cambiado, es peor que antes. —le dice el músico. 

—Si no fuera porque ya soy un pobre anciano te daría la paliza que te mereces, ¡jovencito insolente! —le  amenaza el abuelo de Stefanie. —Pero, ¿entonces quién cuidaría a tu desvergonzada esposa paralítica? — responde el individuo sonriendo de manera cínica al músico pues sabe que acaba de darle donde más le duele. 

El rostro de Rick se contrae de rabia y aprieta una de sus manos en forma de puño tratando de controlar su ira. 

—Tiene usted razón, es usted una persona demasiado mayor porque si tuviera unos años menos le iba a enseñar lo que es el respeto. Pero no puedo esperar otra cosa de un asesino. La pena es que no haya pudrido toda la vida encerrado como debería estar la gente como usted. ¡Ahora larguese de mi casa! —le advierte el sueco. 

El anciano se acerca a él por la espalda cuando el rockero se gira y le golpea. Aunque no es un golpe demasiado fuerte porque el individuo no tiene la fuerza de antaño, Rick se duele un poco de la agresión. 

—¡Devuélveme a mi nieta! —le exige. 

—Abandone mi propiedad. —le repite el marido de Caroline recuperándose de la agresión. —No soy el mismo hombre de entonces, ahora tengo con que defenderme. —le advierte. —No quiero volver a verle por aquí. 

Al ver que no ha podido lograr su fin el anciano se va. Pero no piensa darse por vencido aunque ese individuo le haya prohibido volver a aparecer por allá. 

Aún dolorido por el golpe que el anciano le propinó con saña va recuperando la compostura. Por suerte nadie ha visto lo que ha sucedido, no desea preocupar a su mujer y a su hija. Y tampoco que Stefanie, que es una muchacha muy agradable, muy distinta de su abuelo y sus padres, se sienta culpable de lo ocurrido. Demasiado tiene ya con tener unos familiares así. 

El rockero vuelve al jardín con su familia. 

—¿Qué pasó mi amor? Tardaste un poco ¿Estás bien? —le pregunta la mujer que ama. 

Caroline parece tener un sexto sentido en los últimos años con todo lo que se refiere a su familia, en especial en lo respecta a Rick, con quien siente una conexión especial. 

Él, que lo sabe, le sonríe. 

—Todo está bien, rubia. —le guiña un ojo y se sienta junto a ella tomándole después la mano con cariño. 

Lejos de allí, un joven médico recién graduado llega a Nueva York con el objetivo de encontrar trabajo como residente en un principio aunque su meta es trabajar como médico interno en un gran hospital.

Se ha especializado en tratar de lesiones de columna.

Desde que era muy niño vio a su padre postrado en una silla de ruedas por culpa de un accidente laboral y con el paso del tiempo se dio cuenta que su padre sufría demasiado con su inmovilidad y se sentía mal porque su esposa tenía que trabajar mucho y asumir la mayor parte de los gastos económicos de la casa y cuidar de su familia. Aunque el hombre trataba de buscar alguna actividad que pudiera hacer en sus condiciones para traer algo más de dinero a casa. Y como podía hacía la comida para que su esposa no tuviera que hacerlo al llegar de trabajo.

El joven médico, a pesar de su edad, aprendió a hacer cosas en casa. De su madre aprendió a trabajar duro y de su padre a adaptarse a las circunstancias de la vida. Su padre recibió terapias v tratamientos para sacarle de la silla de ruedas pero nada dio resultado. Eso le hizo sentirse cada vez más triste, aunque nunca dejó de hacer cosas para sentirse útil. 

Fred decidió que cuando fuera adulto ayudaría a gente con los mismos problemas que su padre. 

Por aquel entonces la medicina en ese campo no estaba tan avanzada como ahora. Ahora hay tratamientos y técnicas nuevas que pueden ayudar a más gente, aunque para su padre ya es tarde. El hombre falleció cuando él se encontraba en la mitad de sus estudios. 

—Nunca te rindas, hijo. Que nada te desvíe de tus objetivos y no dejes que nadie te valore menos por tu falta de experiencia. Serás un gran profesional y ayudarás a mucha aunque para mi ya sea tarde. —le dijo su progenitor poco antes de fallecer a consecuencia de un cáncer de huesos. 

Y logró graduarse como el mejor de su promoción. 

—Va por ti, papá. Ayúdame a lograr ese primer paso. Todo esto lo estoy haciendo por ti. 

La noticia del regreso de Caroline y Rick sigue dando que hablar en Grandview tanto para bien como para mal. 

Algunos de los que ya les odiaban antaño siguen sintiendo lo mismo y han transmitido su desprecio y su educación cerrada, antigua y represiva a sus propios hijos. Con algunos lo han logrado pero otros jóvenes, hijos de los enemigos de la pareja, fingen ser como sus progenitores y haber interiorizado sus creencias pero en realidad sus ideas y pensamientos son contrarios a aquellos que sus padres les han metido toda la vida. 

David mientras tanto, recuerda su encuentro con Elena. Es una chica preciosa y a leguas se ve que tiene carácter para defenderse de algunos idiotas del pueblo. Esos idiotas que han sido envenenado por la maldad de sus padres. Menos mal que ya todo en el pueblo no es así. Hay un grupo de jóvenes desea cambiar las cosas. 

Le pese a quien le pese. 

Un hora después, Stephanie se despide de Elena y sus padres. Se ha sentido muy acogida. 

—Puedes volver cuando quieras. —le asegura Rick. 

La chica da un abrazo a todos y sale de la casa con cuidado de no ser descubierta.

Cuando la hija de Wade descubre que su padre no ha logrado encontrar a Stefanie enfurece. 

«Si le lavas el cerebro a mi hija, juro que te las verás conmigo, Caroline Sanders» «Y me da igual que estés en una silla de ruedas» piensa la madre de Stefanie al saber que su padre no ha logrado nada «Y tú prepárate Stefanie» piensa la malvada madre de la joven. 

Por la noche, en la cama Rick siente un ligero dolor cuando Caroline le toca la zona que Wade le golpeó. 

—¿Qué pasó? ¿Por qué tienes dolor ahí? ¿Qué ocurrió esta tarde? —pregunta la rubia. 

—Nada amor. No te preocupes. —le asegura dándole un beso en los labios. 

—¿Qué te hizo ese hombre? —pregunta ella. 

—¿Quién? —desea saber el rockero. 

—No soy tonta, Rick. Oí cómo hablabas con alguien cuando nos abandonaste por un rato. No escuché lo que pasó pero sí que discutías con una voz masculina. Cuéntame. —le pide mientras acaricia la zona adolorida de Rick con amor. 



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